Histórias de Vida

El fenemeno de la Rienda...

Data: sexta, 12 de janeiro de 2018 - Hora: 09:44

El FENOMENO de la Rienda

En Argentina es una disciplina que data de cuatro decadas. Ha transitado muchos años donde los entusiastas no eran muchos. Vale recordar algunos de los jinetes de los primeros años; Don Luis Amestoy, que fuera Campeón en una de las Grandes yeguas de la Raza, Ibacache Añera. También lo lograría con la Melincue Calderita y Cimbronazo Buenamoza. Eduardo Ballester en El Parejito. Don Gonzalo Torres en el Gavilán. Vale recordar a Don Rosauro Gallego, don Osvaldo Anzorena, Raul Coronel, don Pedro Muñoz, la legión trasandina compuesta por Osvaldo Marmolejo, Francisco Rey, Martin Contreras y el querido Lalo Cortes.

Grandes animadores todos ellos de varias finales, como también lo fue José Manuel Aguirre. Grandes caballos como lo fueron el Tañido Tutor , Campeón Argentino y de FICCC, la J.A.Ballesta, también Campeona. El Afinao tricampeón aquí, la Diluvio. Pero hasta la decada del 2000 fue una disciplina de muy pocos jinetes. La categorización trajo la posibildad de que surgieran de las categorias más chicas jinetes que hicieran carrera y descollaran en el máxino nivel. Ese fue el caso de Raúl Gonzalez, campeón de la Categoría B en la Merceditas y luego Campeón de la Categoría A con Guasuncho. Lo mismo ocurrio con Gonzalo Nievas que tras un paso breve por la Categoría B llegó a la máxima categoría para consagrarse en la Pistilla. Cristián Aguilera fue otro que tras un paso por la segunda categoría llegó y se consolido siendo bicampeón con Vilcún Chuquisaca. Han habido jinetes de una trayectoria exitosa como lo fue Marcial Contreras, tricampeón con Tinajera Petronila. Como así también ha habido algunos longevos siendo jovenes como Cachín Ampuero, Bicampeón, o los multiganadores Marcos Nievas y Pedro Muñoz hijo.

Han habido cabañas que han sido grandes animadoras, La Escondida, con sus tres tricampeonas, la Republica con varios campeones, San Baldomero y El Cimbrón. Solo por nombrar algunas.
Ahora que la hace tan atractiva? siendo que no goza de grandes premios como en paises vecinos como Brasil donde hay un auto de premio o en Chile que hay una camioneta. Creo que es una prueba que le permite a un jinete crecer como tal, si así lo desea. Porque es una prueba que premia prolijidad, corrección ya que es una prueba netamente de adiestramiento. Se pasó de en los albores ser un puñado de caballos a tener aproximadamente 500 binomios, en 6 categorías.
Es una prueba que requiere de un minímo de equipamiento, ya que con el caballo y algún lugar donde poder trabajarlo alcanza.

Evalua muchos aspectos; morfología, equilibrio, flexibilidad, docilidad, coraje, memoria, velocidad, capacidad atletica, boca, rusticidad y comprensión. Lo hace a través de 8 movimientos en su máxima categoría. Hay clasificatorias en todo lo ancho y lo largo del país, desde Salta o Jujuy hasta Zapala en Neuquén, pasando por muchos lugares. Habiendo lugares tradicionales como San Esteban o Yancamil que reciben 50 binomios por clasificatoria. Vemos competidores que no llegan a una decada vivida y algunos que superan las 6 decadas. Todos intentando ser prolijos y competitivos. Promueve jinetes, brinda el arreglo para que los caballos eventualmete sigan en otras disciplinas como rodeos o freno de oro. Y cada año renueva esperanzas y surgen más binomios y mas clasificatorias. Si Felipe Zacarias Ballester pensó que la prueba llegaría a esto no lo creo. Los caballos no son ajenos a la evolución como tampoco la tecnica lo es. Empezo siendo con la usanza chilena que provenia de los españoles y se ha mezclado y matizado con la técnica americana del cuarto de milla. Dando menos reacciones, movimientos más suaves y armoniosos.

Cuando se detendra la evolución de esta maravillosa prueba....no lo sabemos. Lo que si sabemos es que la seguiremos disfrutando!!!!

Por: Cristian Rey