Histórias de Vida

Data: quarta, 10 de outubro de 2018 - Hora: 20:08

La historia no se logra con los años sino con las cosas buenas que se hacen con el correr del tiempo. Y si de caminos recorridos hablamos en la cría de una raza, la cabaña Bayucuá, de la familia Mattos, ha sido un pilar fundamental en la cría de la Aberdeen Angus.

Carlos Guinovart, administrador de la cabaña, para conocer cuál es la clave para mantenerse al pie del cañón durante tanto tiempo.

Guinovart confesó que la cabaña ha tenido la suerte de que en cada una de las generaciones –que ya va por la sexta– ha encontrado integrantes de la familia apasionados por el Angus. "Eso va en el ADN, pero también es un poco de suerte de tener esa situación", comentó.

Por otro lado, añadió que es fundamental el compromiso con la vanguardia tecnológica, tratando de aplicar todas las herramientas que están disponibles para el mejoramiento genético. Eso ha sido una constante durante toda la historia de Bayucuá.

Respecto al crecimiento, y si se quiere liderazgo, que ha tenido y tiene el Angus en el país, Guinovart consideró que en parte sucedió porque era algo que se estaba dado en el mundo.

"Es la raza británica más importante a nivel mundial desde hace muchos años. Además, las principales ganaderías la tenían prácticamente como hegemónica. Estados Unidos, Argentina, Australia y Nueva Zelanda tienen un crecimiento de Angus muy importante y consolidado desde hace muchos años", señaló el criador.

En Uruguay, por un tema histórico y cultural, el Angus había sido relegado siempre a las condiciones de campos más marginales.
"Donde no funcionaba otro ganado, el Angus lograba producir un ternero todos los años. Los nichos históricos de la raza siempre fueron los campos más duros; el basalto, las arenas de Rivera, los bañados de Rocha; ahí fue el fuerte de la raza durante todos estos años", explicó.

De igual forma, Guinovart contó que con el crecimiento y la aparición de los extranjeros en el país la raza también se vio impulsada porque tenían claro que si debían que producir carne, lo harían con Angus.

"Es una raza que suma todas las características del campo, como son la facilidad de parto, la ausencia de problemas de ojo y lo buena madre que es; esto, sumado a la parte carnicera y a las características excelentes de terneza y marmoleo que tiene, la hace ser muy apreciada a nivel mundial por los mercados", aseguró.

El Angus es la raza britanica más relevante a nivel mundial, pero también hay que decir que la mayoria de la ganadería se realiza en base a cruzamientos. En este sentido, Guinovart cree que Uruguay está un poco relegado con esta técnica.

"Dadas las condiciones de rentabilidad que estamos teniendo, entiendo que los productores no deberían desechar ese 10% o 15% que se podría obtener de mejora en el sistema utilizando un cruzamiento tan sencillo como es la de dos razas británicas que se vayan alternando en la compra de los toros", comentó.

La cabaña busca animales moderados, carnudos y adaptados al medio.
En Bayucuá la gran mayoría de las vacas están en campo natural. Hacen engorde de vacas de refugo y después una recría; dependiendo de la disponibilidad de pasturas, las terminan ellos mismos o venden esa recría para corral.

En tanto, comentó que la cría se realiza siempre en condiciones comerciales, en campos de basaltos con todo lo que eso implica desde el punto de vista de los problemas que hay, como forrajeros y climáticos. Esto hace que los animales que salen de esta cabaña puedan tener una excelente performance en cualquier lugar.

De por sí invertir en genética tiene un gran valor —que va más allá de lo económico— y el tener la total garantía de que detrás hay una cabaña que está comprometida con la ganancia económica y el crecimiento del cliente, hace que en el lazo se mantenga durante muchísimos años. De hecho, Bayucuá tiene clientes de tres generaciones.

imagen vacas pi 300x190 Compromiso, mejoramiento y garantía: los pilares de una cabaña que trasciende
En relación a la garantía que Bayucuá brinda a sus clientes, Guinovart aseguró que están comprometidos con su éxito.
"Otro factor a destacar, son las garantías sanitarias y comerciales que se han dado durante muchos años y es un factor fundamental a la hora de decidir la compra de un reproductor", apuntó.

Esto implica que ante algún accidente o reclamo de un animal en particular que se pueda estropear, la cabaña lo primero que va a hacer es subsanar esa falta enviando a un reproductor que se mantenga en el rodeo y que siga trabajando. Luego, analizar para ver qué fue lo que sucedió.

"Esto implica tomar decisiones rápidas y ser bastante generoso porque la cabaña va a estar en el mercado muchos años más y muchas veces no hay que hacer la cuenta corta, sino trabajar en la satisfacción total del cliente", destacó.

Muchas cabañas del Uruguay han empezado sus rodeos con la genética de Bayucuá, sobre todo con sus hembras
Guinovart contó que en una época, en la cual no era muy común que los cabañeros se desprendieran de los vientres, "Salvador Mattos, el abuelo de María, cuando creía que un productor iba a ser un buen criador trataba de facilitarle unos vientres para que empezara su plantel. Nosotros siempre mantuvimos ese mismo criterio siendo los primeros en vender el 50%; una modalidad de venta de genética de la mitad de un animal para compartir la producción".

Bayucuá fue pionera en vender la mitad de un animal y lo hizo con sus mejores vacas.
Entienden que esa es la manera de compartir la punta de la cabaña, como lo hacen año a año en los remates.

Fuente: Foro Rural