colunas

Construyendo un sueño
por Cristian Rey

Data: domingo, 15 de julho de 2018 - Hora: 11:28


He visto en Palermo muchos momentos de tensión, pero creo que ese fue épico. Esos silencios que son abrumadores, la tensión que se respira y los segundos en los cuales parecen que las agujas del reloj se doblan y no avanzar.
El Palermo del año anterior había consagrado al Charque Leopardo, Gran Campeón Macho de la muestra. Volvía ese invierno de 2010 a la carga a tratar de coronarse Bi Gran Campeón...

Pero ese día el destino lo cruzo con un padrillo de los más lindos que se han visto, Maneador Carnavalito. Pocas veces vi un desenlace semejante. Aún recuerdo la explicación del jurado, donde primaron detalles infimos, para coronar Gran Campeón Macho a Maneador Carnavalito por sobre Charque Leopardo.

Raúl su dueño y criador cuenta que no empezó con el nacimiento del potro esta historia. Sino se remonta al año 1990, donde en Paineiras conoce, estando aún don Flavio Bastos con vida al BT Cabaret. Cuenta que hizo todos los intentos por adquirirlo y no fue posible. Al año siguiente el padrillo es llevado a Esteio, siendo reservado de Campeón en su categoría detrás del que sería el Gran Campeón de la exposición. Don Tuchi Matho convence a Lila Telechea de que se lo venda, logrando que acceda a ello. Realmente fue una fortuna lo que lo pagamos, cuenta Raúl. Era realmente completo y moderno, para la época. "Desde que lo vi aquella primera vez me enamore".

Pero la crianza fluctua y avanza, así fue que en un momento que Julio y Felipe Ballester vendian porcentajes de algunos padrillos. Raúl y su socio Marcelo Gaztambide eligieron a Charque Capricho. Comprando en primera instancia el 50%. Lo eligieron pensando en cruzarlo con las hijas de BT Cabaret, por su sello racial, avance, hueso, estructura. Al año siguiente adquieren la otra mitad. Una parte se paga con dinero y la otra con yeguas. De ahí sale Charque Justo José. Al día de hoy lo tiene en su genetica Charque Ventarrón.

De la Garotinha con el Capricho nace el Carnavalito, que se crió en un campo que alquilaban en Maipú. Pensó en sacarlo de potrillo pero no estaba en forma, a los 3 años lo llevan al Remanso, el campo de su socio Marcelo. Estando unos amigos de Brasil, se los muestra y les dice: "ese va a andar bien". De ahí se cuido y fue a la pasaporte de Las Flores, donde sale Gran Campeón. Al año siguiente ya en 2010, va a Otoño, donde sale Gran Campeón. Lo siguiente era inevitable....presentarlo en Palermo. "Y le tenía toda la fe....aún sabiendo que iba a ir el Leopardo"..."Fue un Palermo en que me plantee disfrutarlo, lo iba a ver varear, cuando lo sacaban.

En fin lo disfrute"... Ese año se cumplía el Bicentenario de la Patria. El que resultace Gran Campeón quedaría inmortalizado en una estatua de Bronce a la entrada del predio de Palermo. Son esas cosas que en el mometo, quizá no reviste la importancia, pero que con el paso del tiempo la leyenda se agiganta.

Ese día cobró forma el sueño de Raúl como criador, al combinar la cabalidad de un padrillo (BT Cabaret) con las cualidades de otro (Charque Capricho). Para Raúl, Palermo es como su segunda casa, y ese día y en aquel lugar tan especial para él, se conjugo el destino con el trabajo de crianza de 30 años.

"Siempre que entro a Palermo por la calle Sarmiento miro la escultura del Carnavalito, pareciera hacerme un guiño".
Luego prosiguió la venta y la exportación. Al día de hoy se reproduce en Brasil de manera muy satisfactoria. Imprimiendo su sello racial, por sobre todas las cosas.
"La premisa que rige mi manera de criar es; primero que sea criollo, después vienen las otras virtudes".